Archive for Mi opinión

Despidos simulados y partidos políticos en diferido

Queridas y queridos todos,

Perplejidad, confusión, incomprensión, asimilación, malestar, …. INDIGNACIÓN. Esas son las fases por las que cualquier persona sensata ha pasado estos días tras oir a la procer del Partido Popular tras “explicar” en su lenguaje marxista (no os asustéis, no el de Karl, sino el de Groucho) las relaciones laborales y profesionales de su partido con el “Señor” marido de Ana Mato y anterior “funcionario” de la casa y Luis Bárcenas (A.K.A.: Luis El Cabrón)

¿Nos toman el pelo? ¿Se creen que somos gilipollas imbéciles? Nos intentan colar una nueva forma jurídica dentro de las relaciones laborales, y más en concreto en el despido. Hablan de “despido simulado y en diferido”.

A cualquier hijo de vecino que le despidan sabe que su relación contractual con la empresa en la que cesa sus servicios TERMINA de forma inmediata una vez ejecutado. Ni simulado, ni diferido, ni nada que se le parezca.

Parece mentira, que un partido como el PP, que ha aprobado la reforma laboral más dura de la democracia, y facilitadora del despido hasta términos insospechados, nos venga ahora con cuentos chinos sobre sus opacas actividades laborales en su propio partido.

¿Despido simulado o tomadura de pelo?

Partiendo de la base de que el Partido Popular admite haber simulado una relación laboral, y manteniendo una cotización de un trabajador despedido, se tiene que el PP HA COMETIDO UNA INFRACCIÓN MUY GRAVE A LA SEGURIDAD SOCIAL (artículo 23.1.b de esta ley y sanción del 100% al 150% de las cotizaciones practicadas) o bien, admite que mintió y que no ha existido dicho despido hasta hace poco más de unas semanas.

Por otra parte, el Estatuto de los Trabajadores es claro en cuanto a que la extinción del contrato de trabajo es AUTOMÁTICA desde el mismo momento que se produce el despido y el Reglamento del Régimen General de la Seguridad Social también, que fija en 6 días el plazo máximo para cursar la baja del trabajador una vez extinguida la relación laboral y NO CABE COTIZACIÓN a la Seguridad Social alguna después de un despido aunque el pago de la indemnización sea aplazado.

¿Por qué mienten?

 En un país medio normal, transparente y democrático, un partido político que operase de tal forma (ya sea incumpliendo la ley de contratación y de seguridad social, o mintiendo) estaría fulminando de forma rápida y contundente a sus dirigentes y responsables. Pero no, Spain is different. Es que es más, se trata del partido que nos está “gobernando”. El que tiene que dar ejemplo, el que ha de marcar nuestros pasos, el que nos dice que nos apretemos el cinturón, que es época de sacrificio, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que hemos sido malos…

Basta ya!

P.D.: Señor De Cospedal, aún indignado por sus actuaciones, fraudulentas, opacas y de tomadura de pelo al ciudadano, no puedo dejar de agradecerle los grandes momentos vividos con sus declaraciones. Verla delante de los periodistas, temblando, diciendo absurdeces e incoherencias al estilo grouchiano, no ponen más que en evidencia su falta de credibilidad, y su incapacidad para aparentar una mentira tan grande como su cuenta bancaria.

Simulación en diferido – Cospedaladas

La parte contratante de Cospedal (Hermanos Marx)

Fuentes: ¿Por qué no actúa la Inspección de Trabajo en el despido simulado de Luis Bárcenas? por Remo (KaosenlaRed)

Share on Facebook

La “crisis económica” y sus derivadas (I)

Parece ser que desde 2008 la economía mundial, definitivamente globalizada y extendida por los países más industrializados (ya entraré en otro debate al respecto), viene inmersa en una llamada “crisis”.

Aunque dicha crisis no era al principio ni siquiera reconocida por sus causantes y coadyuvantes (véase José Luis Rodríguez Zapatero A.K.A. “ZP” en su campaña electoral del 2008), hoy en día es asumida, reconocida y, lo más triste, utilizada por la gran mayoría para cumplir con sus objetivos.

Spain is different

Ya lo dijo aquel ministro franquista llamado Manuel Fraga y posteriormente elevado a los altares de la “democracia española” (lo escribo entre comillas porque este también será otro debate), “Spain is different”. ¿En qué sentido? Somos diferentes del resto de mundo mundial. ¡Somos los mejores, coño! O eso nos hemos creído siempre. No nos sorprendan declaraciones como las de Aznar sacando pecho de que construíamos más viviendas que Reino Unido, Alemania y Francia juntas. O qué decir de ZP hace dos días, presumiendo de que nuestro sistema financiero y bancario estaba en la “Champions League” de la banca. Como dice aquella castiza expresión, esto es para mear y no echar gota.

Vivimos por encima de nuestras posibilidades

Pero es que ahora, resulta que nos dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Sí, aquellos que nos han enseñado desde pequeños que la economía basada en el consumo y el capitalismo era lo bueno. Aquellos que nos decían que teníamos que estudiar, sacarnos una carrera universitaria, trabajar por un salario que apenas nos permitiese llegar a fin de mes, comprar una casa, solicitar una hipoteca, comprarnos un coche, tener hijos, comprar, comprar, comprar, comprar, … Por lo visto, eso era vivir por encima de nuestras posibilidades, pero no nos avisaron con tiempo. Yo he sido un alumno decentillo, me he sacado mi FP, luego me he currado dos carreras universitarias a la vez que trabajaba en lo que podía, he comprado algún coche de segunda mano, he aportado dinero en casa cuando he podido, he ido a votar cada 4 años como me decían, he pagado religiosamente mis impuestos, … Por lo visto no me he portado bien.

Lo que está claro es que con esto de la “crisis”, las diferencias sociales se están ampliando. Aquellos que eran ricos lo están siendo cada vez más, mientras que aquellos que pertenecemos a la llamada clase media, estamos cada vez más cerca del abismo de la pobreza. Y no hablo solo de una pobreza económica, sino de una pobreza moral, de un constante bombardeo de opiniones sobre todo lo que los ciudadanos hemos hecho mal, …, vivir por encima de nuestras posibilidades…

Derivadas, integrales y otras fórmulas que benefician a los de siempre

La crisis, o como realmente deberíamos llamarla, “la gran estafa” que estamos viviendo, no es más que un negocio consecuencia de las políticas económicas llevadas a cabo en el llamado “mundo avanzado”.

Pensemos en algunas de ellas:

Capitalismo “social”: En época de vacas gordas el capitalismo se nutre de recursos humanos y capitales. Los recursos humanos en España se basaron en mano de obra barata y no cualificada, apoyada por la inmigración, en sectores de baja inversión tecnológica como han sido la construcción y el turismo. Los beneficios han ido a parar a varios bolsillos: bancos, cajas, gobiernos (a través de la recaudación de impuestos), promotores, constructores y especuladores. Pero, ¿qué sucede en época de vacas flacas? Pues que las pérdidas se “socializan”. Todos tenemos “que hacer un esfuerzo” y “rescatar” a los bancos, porque no se puede consentir la caída del sistema financiero. Es preferible tener un millón de viviendas vacías y propiedad de los bancos, que permitir a familias enteras viviendo bajo un techo por el pago de un alquiler social. Esto, con un manual de primero de derecho se llama “estafa“.

Competitividad: los grandes mangantes (uy, perdón, quería decir magnates) empresariales y mentes privilegiadas de nuestro amado país, entre los que se encontraba hasta hace dos días el insigne Díaz Ferran, defienden la salida de la crisis por la vía de la competitividad. Esto que suena tan bonito no significa otra cosa que la reducción de costes empresariales, que se traduce a su vez en dos acciones muy concretas: reducción de salarios (lo cual se lleva haciendo durante una década, ya que no han experimentado un crecimiento sobre el coste de la vida) y reducción de costes de contratación y despido. Sí, amiguitos, lo que también llaman sarcásticamente “flexibilización del mercado laboral”, o lo que es lo mismo, el despido libre. Lo que es inviable es acudir a cualquier metodología de competitividad cuando no tienes sectores estratégicos donde aplicarla. La construcción nunca más debería volver a suponer un peso tan grande en la economía española y el turismo no puede arrastarnos a la salida del tunel.

I+D: Pensándolo bien, lo lógico sería apostar por sectores estratégicos a medio y largo plazo. La inversión en I+D+i debería ser un aspecto irrenunciable. Pero, de nuevo chocamos con la lógica. La I+D en España está siendo desmantelada (véanse los Presupuestos Generales del Estado de los últimos años). Las quejas de las asociaciones científicas e investigadoras españolas no están siendo escuchadas y entre muchos de los avisos se nos habla de la pérdida de talento investigador español (fuga de cerebros), desmantelamiento de la ciencia española, empobrecimiento de la sociedad del conocimiento, y algo que debería preocupar a nuestra élite de pensadores y políticos, falta de competitividad de nuestro sector empresarial.

Privatización de lo público: gobiernos “socialistas” (otro debate, considerar al PSOE socialista me llevaría otro artículo, dejémoslo aquí por hoy) y “conservadores” han realizado privatizaciones sistemáticas durante su mandato. Si bien, algunas de ellas pretendían la liberalización y eliminación de monopolios, como por ejemplo Telefónica, las petroleras, eléctricas, etc., se ha visto que con la entrada de empresas extranjeras privadas no solo no se ha conseguido una libertad real de elección de los consumidores y una consiguiente ventaja de precios, sino que nos está costando dinero del bolsillo de los contribuyentes. La aberración a la que nos están sometiendo con la factura eléctrica, es sencillamente, inaceptable. Pero la lista de privatizaciones “para sanear nuestra economía” está en pleno proceso de desarrollo, así que preparaos para lo que viene.

Justicia: ahora, gracias al ministro de “Justicia” Gallardón, solo podrán acudir a la justicia aquellos que tengan dinero para ello. Recurrir una multa de 100 euros costará 200 euros en tasas y un despido improcedente por parte de tu empresa significará dejar a las arcas del Estado una significativa cantidad de dinero para defender tus derechos como trabajador. Qué decir de los casos de violencia de género, otro paso más atrás para las mujeres que intentan salir de ese infierno y quieren denunciar. ¿Es esto un Estado de Derecho?

Sanidad: Comunidad de Madrid y Comunitat Valenciana, entre otros gobiernos, están poniendo la sanidad pública en manos de capitales privados, en la mayoría de los casos de amiguitos del PP/CiU (véase la empresa CAPIO, entre cuyos accionistas están el marido de Cospedal, Aznar, Feijoó, etc.) A esto hay que sumarle las tasas sobre recetas (euros por receta). En definitiva, dinero de todos para el beneficio de unos pocos. ¿Acaso no estamos ya pagando impuestos para ello?

Educación: Los presupuestos educativos, lejos de aumentar, se congelan o disminuyen, y los servicios anexos a la inmensa mayoría de los ciudadanos se eliminan (becas, transportes, ayudas de comedor, calefacción en las aulas, etc.), por no hablar de la supresión de puestos de trabajo de profesorado y de servicios. Si atendemos a la histórica chapuza que los gobiernos de PPSOE (PP y PSOE) han llevado acabo durante nuestro nuevo “proceso democrático”, tenemos que la legislación educativa, algo que debería ser un pilar fundamental de nuestra sociedad, ha cambiado tantas veces que se hace imposible diseñar una estrategia nacional educativa a largo plazo, menos una evaluación de dónde estamos. En estos momentos, el gobierno del PP intenta retrotraer la educación a aquella que nuestros padres “disfrutaban” en sus escuelas. Además, mientras la inversión en educación pública decrece, el dinero de todos puesto en educación privada sigue subiendo año tras año. Nuestros vecinos europeos comprenden ahora por qué nos va así. Es de locos…

Política: hoy en día estar a disgusto con lo que ocurre a nuestro alrededor puede suponerte un apelativo como el de “perroflauta”. Esa sensación generalizada se está transmitiendo desde los medios de comunicación, que mejor dicho deberían llamarse medios de manipulación, y está calando en la sociedad. Desde la propia casta política se está intentando criminalizar la acción social y de la calle. Salir a la calle con una pancarta a protestar por lo que uno cree que es injusto puede conllevar no solo a la reprobración de tus vecinos, autocalificados “de orden”, sino a que desde la Delegación de Gobierno de tu provincia se te identifique y se te multe por alteración del orden, o actividades terroristas. ¿Existe libertad de expresión? Y lo que antes eran ideologías bien planteadas, derecha/izquierda (permitidme dudar de la existencia del centro), hoy en día la única ideología que prima en los gobiernos es el Euro o Dólar, y por supuesto, en Europa, la adoración de Santa Merkel.

¿Democracia real? Se supone que vivimos en un Estado de Derecho, democrático y legitimado por las urnas. Pero, eso está muy lejos de una verdadera democracia participativa. Votar cada 4 años a personas puestas a dedo por partidos políticos que constituyen sus propias castas sin que el resto de ciudadanos podamos “decir ni mú” hasta las próximas elecciones no es propio de algo democrático. Recordad, que desde 1978 no se ha aceptado ni una sola propuesta ciudadana en el congreso. Menuda democracia… Es más, estamos ninguneados por la casta política, véase la última modificación en 24 horas de la sacrosanta e intocable Constitución Española (uff, esto da para otro artículo…) por parte del PP y el PSOE (de verdad que cada vez me cuesta más incluir la S de Socialista) para someter la deuda española de los “mercados” por encima de nuestras cabezas de españolitos. Es curioso, aquellos que en principio eran reacios a este modelo de país autonómico, ahora se aferran a la Constitución con uñas y dientes. No me extraña, viendo los paraísos de corrupción y califatos de los que disfrutan en diferentes comunidades autónomas.

Corrupción: a manos llenas. Es así como se lo están y se lo han llevado. En qué país medio civilizado se consiente que el Presidente de la mayor confederación de empresarios del país nos estuviera dando lecciones de cómo hacer las cosas cuando en su momento, ¡estaba hundiendo a sus propias empresas! La corrupción es algo intrínseco de los españoles, sí, es duro pero es la realidad. Desde pequeños se nos educa en la trampa, en el engaño, en que si no haces las cosas así eras un idiota y un pelele. Ser decente y honrado es de idiotas que no saben aprovecharse de la vida, ¡hay que tener sangre! Pero claro, aquí topamos con algo ya hablado, la educación. Mientras nuestra educación esté a la cola en determinados aspectos, no podemos pretender que las futuras generaciones comprendan lo que supone el respeto a los demás, el esfuerzo y la generosidad. Sí, porque generosidad supone desde pagar tu IRPF hasta que el chapuzas del barrio no te intente colar una factura sin IVA. Estas prácticas constituyen la base de una sociedad corrupta e injusta socialmente. Pero es que si vamos a lo monetario, supone que si todos (y digo todos, porque desde la Agencia Tributaria se ha dicho por activa y por pasiva que los mayores defraudadores no somos los ciudadanos y pymes/autónomos, sino las grandes corporaciones) disfrutaríamos de más y mejores servicios públicos.

Las derivadas de la crisis son muchas, por desgracia, y necesitará de un segundo capítulo. Espero que este escrito, amén de servirme de desahogo y aclaración de mis propias ideas, sirva para pensar, hablar, discutir, proponer y actuar entre todos. El sofá y la manta son buenos compañeros, pero cuando fuera en la calle se nos está vendiendo un producto llamado crisis que no es más que una gran estafa econónima y sobre todo social, creo que por lo menos, deberíamos dar un paso hacia delante, sin miedo, sin prisa, pero sin pausa.

Alberto

Share on Facebook